Por estos días me encuentro en Bogotá por trabajo, y aprovechando la visita tomé contacto con gente vinculada al ecosistema de innovación para conocer el estado del arte en la materia. Es una grata sorpresa darse cuenta de que este país está tomando bien en serio este tema, y es más, se ha creado un área independiente del gobierno que está dedicada a trabajar exclusivamente la innovación social. Por otro lado también he podido conversar con gente en Brasil y México que me cuenta algo similar. En ambos países también se está avanzando a pasos agigantados en innovación social puesto que ha permitido impulsar soluciones novedosas a problemáticas sociales crónicas.
Chile no se queda atrás, y casos hay muchos. En columnas anteriores ya he mencionado diversas iniciativas muy exitosas, lo que me da para pensar en que lentamente nos empezamos a posicionar como un laboratorio de innovaciones sociales. La segunda derivada de lo anterior es pensar radicalmente y entender a Chile como un potencial país generador de exportaciones no tradicionales, a través del diseño e implementación de proyectos de innovación social
El cobre, la madera, el salmón, el vino y nuestras frutas han sido parte de nuestro sostén presupuestario por años, pero hoy todos saben que es la industria de los servicios la que se ha convertido en el plato fuerte de nuestra economía doméstica. Ya somos exportadores de servicios informáticos, consultorías, diseños arquitectónicos, entre otros. En este sentido, la innovación social se presenta como un nuevo y potente enfoque para la prestación de servicios globales no tradicionales. Imaginen ustedes una pequeña oficina ubicada en algún lugar de Santiago con un grupo de jóvenes de diversas profesiones trabajando en proyectos de impacto social en ámbitos como salud, vivienda, educación, desarrollo económico local, espacio público, etc, para ser implementados en América Latina y El Caribe, haciendo ingresar divisas al país mediante un modelo de negocio sostenible.
Tomás de Aquino alguna vez dijo “ver para creer”, yo digo “cree y verás”, y creo que podemos ser la plataforma para el despegue de los próximos emprendimientos de impacto social del continente. Soy un convencido de que tenemos unas condiciones inmejorables para ser la India del Cono Sur en temas de innovación social. De muestra un botón: Héctor Jorquera, columnista en este mismo portal está llevando a cabo un proyecto de mejora en viviendas sociales en el sur de Chile, y como él muchos más somos los que hemos tomado este camino para, más temprano que tarde, dar el impulso necesario para hacer de nuestro país, un líder regional en exportaciones no tradicionales de alto impacto social.
Sueño con el día en que desde dentro de Movistar Innova o del programa Start-Up Chile surjan este tipo de proyectos porque demostrarían que la innovación social no es una moda sino una nueva forma de hacerse cargo de problemas sociales complejos que generen valor donde nunca antes lo hubo.
Coordinador de Estrategia y Redes de NISA (Nodo de Innovación Social Abierta) y Director de Alianzas Internacionales de Fundación América Solidaria. NISA, tiene por finalidad impactar positivamente la calidad de vida de los segmentos sociales más desfavorecidos en Chile y América Latina, mediante el co-diseño, asesoría e implementación de proyectos de interés público e impacto social.
Angel, encantada de saludarlo y felicitarlo por tan grande aporte a nosotros los emprendedores y contarle que junto a una amiga creamos la empresa "Bodacor Secretaria y Oficina Virtual", emprendimiento que ponemos a vuestro servicio y el de todos aquellos Profesionales, Empresarios que tengan sueños de surgir y crear optimizando sus recursos. Cuente con nuestras soluciones y nuestra colaboración en todo lo que requiera. Saludos cordiales, www.bodacor.cl info@bodacor.cl secretariayoficina@gmail.com 2-6331131 2-6333557 San Antonio 385 Of. 301 Santiago Centro