El jueves 21 de junio, se realizó la premiación del concurso Applícate, iniciativa organizada por Movistar Innova y el Centro de Innovación de TECHO. El concurso buscaba las mejores ideas de aplicaciones web que beneficiaran a las personas de más bajos recursos, aumentándoles su calidad de vida y exigiendo además, que tuvieran el potencial de convertirse en un negocio. Así, los participantes fueron convocados a convertirse en emprendedores sociales y a proponer ideas transformadoras que fueran capaces de cambiar la realidad de los más necesitados del país, y por qué no, del mundo.
El proceso comenzó el 6 de marzo y se realizó a través de la plataforma web de innovación social abierta www.techolab.com, donde mediante la inteligencia colectiva y la co-creación con los potenciales usuarios de campamentos y blocks se desarrollaron y perfeccionaron los proyectos. De las 613 ideas, 3 fueron seleccionadas para ser incubadas y financiadas en conjunto con Movistar Innova y el Centro de Innovación de TECHO.
De lo anterior, surgen 2 preguntas: ¿Por qué aplicaciones web para solucionar problemáticas de pobreza? y ¿Por qué son los emprendedores sociales los mayores responsables de los cambios sociales que se nos vienen por delante?
Primero, el alcance que han tenido las tecnologías en cuanto a la organización y acción de la sociedad ha sido gigantesco en los últimos años, desde Google hasta Twitter. Puntualmente, Chile es el país que posee una mayor penetración de Facebook en el mundo, con 497 usuarios activos de Facebook por cada mil habitantes, por lo que el potencial de impacto que tendría una aplicación que resolviera una problemática de personas en situación de pobreza y que al mismo tiempo estuviera relacionada a Facebook, podría llegar a más hogares que cualquier empresa, organización, incluso el gobierno. Algo así, aumentaría la velocidad y cobertura de cualquier programa, plan o proyecto de manera exponencial. En ese sentido, si somos capaces de crear menos aplicaciones como Angry Birds y más como Twitter, estamos entregando a las familias más necesitadas una herramienta de organización, denuncia y acción, que de a poco pueda acortar la gran brecha de justicia y oportunidades entre los más acomodados de nuestro país y los que no lo son. Así, las tecnologías y los avances disruptivos deberían beneficiar primero a los que más lo necesitan, los más vulnerables del país, a los que con un cambio así en su diario vivir, se les puede cambiar la vida.
Segundo, vemos que cada día las grandes organizaciones, desde el gobierno a grandes empresas, pierden legitimidad en la medida que no representan los reales intereses de una sociedad cada vez más heterogénea. Así, las grandes ideologías o movimientos no tienen sentido si no responden a una necesidad puntual o si no transmiten un sueño concreto. Ahí es donde un emprendedor juega un rol esencial, siendo capaz de entender un problema social, transformándolo en una oportunidad y sobre ella construir un sueño común que permita que otras personas emprendan a su lado. Es por eso que hoy más que nunca, estos elefantes blancos (empresas, gobierno, etc) necesitan emprendedores internos y externos que pueda entregar soluciones y abrir nuevos caminos que puedan aportar a la sociedad desde distintas aristas. El futuro ya no es de las empresas, los gobiernos o las ONG, es de las personas.
En la medida que sigamos generando espacios de participación, fomentando emprendimientos que se hagan cargo de problemas sociales, pero por sobre todo, creando instancias de co-creación con los usuarios o beneficiarios, podremos generar emprendimientos sociales innovadores que satisfagan realmente las necesidades de una sociedad tan injusta como la nuestra y que finalmente, puedan transformarla.
@matiasrojasdl
Director en Chile del Centro de Innovación TECHO. Es Ingeniero Civil Industrial de la Universidad Católica y Magíster en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile.
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interesante las noticias que nos trae acecra de la perspectiva individual, referente a los 19 articulos referentes a las valoraciones planteadas por el autor richard por otrolado pienso q los escenarios deverian ser mas expancibles y globales, para la competitividad de los factores antes mencionados , no obstante en algun lugar de la mancha de cuyo nombre no me quiero acordar dijeramos que las alternativas de las empresas dicientes en el anterior texto lograrian modificar sus estrategias otorgando mayor flexivilidad hacia otras fronteras