Columnas

Viernes 4 de noviembre 2011

Sobre Empresas Sociales, innovación y lucro

Cincuenta millones de personas viven en riesgo de contraer malaria en Bangladesh, el país más densificado del mundo. Localidades sin agua potable o sin tratamiento de aguas servida, y la existencia de pantanos y aguas estancadas, generan la proliferación de mosquitos que transmiten la enfermedad. Cambiar dichas condiciones es por ahora, oneroso y de largo plazo y el mercado no tiene oferta privada para dicha necesidad.

La explotación de una patente en desuso de una de las mayores compañías químicas del mundo, la gigante alemana BASF, a través de un acuerdo con Fundación Grameen, ha permitido fabricar y comercializar redes para toldillos, tratadas químicamente con un repelente de mosquitos. Este sencillo sistema, es un paliativo esperanzador y efectivo para hacer frente a una situación sanitaria apremiante.

Interceptor, como es conocido el toldillo, es el primer producto de BASF-Grameen Ltda., una empresa social fundada a partir de la alianza entre ambas instituciones. A éste se suma una sencilla bolsita contenedora de micronutrientes para suplir déficits alimenticios de la población bengalí. Para 2013 debieran venderse 200 mil toldillos y 10 millones de bolsitas, anualmente. Los sistemas de comercialización incluyen en su cadena a usuarias del Grameen Bank, “El banco de los pobres”, quienes recibirán microcréditos de la propia entidad para comenzar sus negocios.  El capital inicial aportado por BASF, será devuelto sin intereses en el 2015, esperando que la empresa social alcance su punto de equilibrio este 2011.

La empresa social así concebida, comienza preguntándose por un problema social relevante y no sólo por cómo es posible alcanzar máximas utilidades en su ejercicio. Lo que la distingue, es que los inversores sólo retiran el capital aportado en su inicio, sin otro tipo de dividendos,  destinando las utilidades para ser reinvertidas en su mejoramiento y crecimiento. Como toda empresa, persigue el lucro como una condición necesaria, pero no final. Lo que importa es erradicar la pobreza  y ser oferta donde no existe o es débil para cubrir brechas sociales.

La meta del empresario social es “crear un modelo empresarial que pueda ser rentable y, al mismo tiempo, suministrar un servicio apreciable para los pobres o para cualquier otro segmento desatendido de la sociedad. Esto exige, generalmente, cierta creatividad”, sostiene en “Empresas Para Todos”, Muhammad Yunus, Nobel de la Paz y propulsor de diversas empresas sociales.  “Erradicar la pobreza mediante utilidades parece más tangible hoy que hace cinco años. Hoy en día hay evidencia de que ciertas innovaciones en la base de la pirámide han creado empresas rentables, y que los consumidores de esos mercados han demostrado ser tan sensatos y exigentes como los de cualquiera otra parte” afirma C.K Prahalad, autor de “Oportunidad de Negocios en la Base de la Pirámide”. Desde hace casi una década, el autor ha insistido en la necesidad de crear empresas lucrativas que atiendan las carencias de 5000 millones de “invisibles y desatendidos”.

Las empresas sociales pueden y deben  conjugar al menos tres variables relevantes para ofertar servicios de calidad en la BdP:  a) acceso financiero, con instrumentos que usualmente la banca no ha diseñado, porque además, se trata de personas con malos informes comerciales producto de deudas morosas o impagas; b) organización de la comunidad, que genere economías de escala para negociar mejores condiciones, lo que contrasta con el bajo capital social de que disponen los sectores pobres; y c) la innovación en modelos de negocios, porque se trata de reconfigurar la manera como se orquestan estratégicamente los actores empresariales, del mundo social, la banca, los gobiernos, organismos multilaterales y las ONGs.

Héctor Jorquera
hector-jorquera-225x300-165x1801 (1)

Emprendedor Social, es presidente de Gentexpresa, Corporación que promueve la innovación social y el liderazgo emprendedor en Chile. Desde 2001 es Fellow de Ashoka, la Asociación Global de Líderes innovadores para lo público, con presencia en 70 países. Dirige iniciativas sociales-empresariales, destinadas a disminuir brechas en los Sectores de Bajos Ingresos –SBI- con uso intensivo de TICs. Con quieromicasa.cl, ha orientado a más de 20.000 personas en acceso a vivienda social; Comunidades Emprendedoras, su programa de entrenamiento para líderes locales, iniciado con apoyo de Fundación AVINA y  estudiado por Scott Rechler, antropólogo de la Universidad de Harvard, ha dado formación a más de 3000 “nanoemprendedores”. Es mentor de Incubatec y director de Fist Tuesday Temuco. Fundador del Cluster de la Vivienda Social y de Gentemóvil, naciente empresa orientada a ofertar soluciones móviles  en SBI, entre ellas, trabajomovil.cl.  Es MBA de la Universidad Mayor y Mg © en Ciencias Sociales UFRO-Paris XII.

Sin Respuestas acerca de: "Sobre Empresas Sociales, innovación y lucro"